No hay comentarios todavía

Postrarnos rostro en tierra

“Luego Abram se postró rostro en tierra y el Señor le dijo: —Este es mi pacto contigo: Serás el padre de muchas naciones.” Génesis 17:3-4

“Entonces Josué se postró rostro en tierra ante él y lo adoró. Luego le dijo: —Yo soy su siervo, Señor, ¿tiene algo que ordenarme? El comandante del ejército del SEÑOR le dijo a Josué: —Quítate las sandalias, porque el lugar donde estás es sagrado.Y Josué obedeció.” Josué 5:14-15

“Todos se postraron rostro en tierra y alabaron al SEÑOR.” Nehemías 8:6b

Es sorprendente el número de veces que dice en la Biblia: Se postró rostro en tierra, y es que muchos de los personajes que aparecen allí escritos fueron dignos de admirar por haberse postrado ante Dios en el momento oportuno.

Cada vez que uno de los generales de Dios se postraba ante él, algo sobrenatural sucedía: Dios daba dirección, un milagro ocurría, respuestas a oraciones llegaban y todo alrededor se transformaba.

Es decir, postrarse rostro en tierra, es sinónimo de rendición, de una actitud de adoración, reverencia y humildad; es entregarle todo a Dios para que él dirija nuestro caminar.

El ejemplo más grande de todos es Jesús, pues postrado en tierra aunque tenía mucho miedo de entregar su vida, le dijo a Dios que se hiciera Su Voluntad y NO la suya.

¿Cuántas veces te has postrado en tierra ante Dios? ¿Cuántas veces has rendido tu vida en adoración para que Él obre en ti y a través de ti?

Creo que Dios aún tiene mucho que enseñarnos pero por nuestros afanes de la vida preferimos mantenernos de pie antes que postrarnos rostro en tierra.

¡Hoy es un buen día para rendirte ante sus pies!